CPEC x RSV – Monitoreo y Formación en Conducción Preventiva

La alianza que convierte los datos de tu flota en Conducción Segura.

CPEC y RSV desarrollaron un programa que detecta los desvíos de conducta al volante y los transforma en capacitación concreta, aplicada al contexto operativo de cada empresa.

En la industria del petróleo y el gas, el traslado es una de las tareas de mayor exposición al riesgo. Cada vehículo que sale a la ruta o a un camino de yacimiento es una operación crítica. Por eso, cada vez más empresas monitorean sus flotas en tiempo real. Pero el monitoreo, por sí solo, solo describe el problema: registra la velocidad excesiva, la frenada brusca, la distracción. No lo corrige.

El circuito es simple y tiene tres pasos:

Monitorear. RSV registra el desempeño de cada conductor a través de su sistema de rastreo satelital y telemetría, en todo el territorio nacional.

Detectar. Cuando aparece un desvío en los Índices de Conducta de Manejo (ICM) de un conductor, el sistema lo identifica.

Capacitar. Ese conductor se deriva a CPEC para una capacitación específica, orientada a corregir la conducta detectada.

La empresa no solo sabe qué conductor necesita reforzar una habilidad, sino que tiene el camino para hacerlo, sin gestionar por separado el monitoreo y la formación.

Respaldado por el estándar internacional de la industria

La capacitación no se basa en criterios propios, sino en el marco de referencia que la industria del petróleo y el gas reconoce a nivel global: el Reporte 365 sobre Prácticas de Seguridad en el Transporte Terrestre de la IOGP (International Association of Oil & Gas Producers), en su versión 6.


Ese estándar organiza la gestión del riesgo vial en tres componentes y doce elementos:

Vehículo – Condiciones, mantenimiento y aptitud de la unidad para la tarea.

Conductor – Velocidad, distracciones, descanso, fatiga, hipnosis del camino, alcohol y drogas, y aptitud para conducir.

Viaje – Necesidad del viaje, planificación de ruta, condiciones, control y ejecución, más la respuesta ante emergencias.


Trabajar sobre este marco significa que la capacitación que recibe cada conductor está alineada con lo que exigen las principales operadoras de la cuenca. No es formación genérica: es la que la industria pide.

El programa trabaja sobre la identificación de riesgos y la toma de decisiones al volante, y puede complementarse según el alcance que cada empresa necesite: desde el análisis de datos de conducción hasta la práctica sobre simulador o vehículo real. La formación se adapta al desvío detectado y al contexto operativo de la organización, no al revés.


Un proceso trazable que empieza en el dato y termina en un conductor mejor formado, con la documentación en orden para presentar ante una operadora o una auditoría.

Tanto CPEC como RSV son empresas de la región, que conocen la operación real de la cuenca neuquina. Esa cercanía no es un detalle: significa que el programa entiende las rutas, los caminos de yacimiento y las exigencias concretas de las operadoras que trabajan en Vaca Muerta. Con 17 años de trayectoria formando operarios de la industria.


Monitorear el comportamiento de tu flota es el primer paso. Convertir esa información en conductores más seguros es lo que marca la diferencia.


Si querés conocer cómo aplicar este programa en tu empresa, escribinos y coordinamos una propuesta adaptada a tu operación.